Share
Mucho antes de que existiera el concepto de parque nacional, mucho antes de que el primer europeo pusiera un pie en estas cumbres, el pueblo Cabécar ya conocía y veneraba las alturas de la Cordillera de Talamanca. Para los Cabécares, estas montañas no son simplemente paisaje: son territorio sagrado, morada de espíritus ancestrales, lugar de ceremonias y centro espiritual de su cultura.
El nombre 'Chirripó' proviene de la lengua Cabécar. Aunque su significado exacto como palabra es incierto, se le atribuye el epíteto 'Tierra de las Aguas Eternas' — un atributo que refleja la realidad hidrológica de la montaña: aquí nacen 16 ríos con nombre oficial, se alimentan 8 cuencas hidrográficas y se concentran más de 110 humedales de origen glaciar. El nombre no es una traducción literal sino una descripción del carácter del lugar.
El Parque Nacional Chirripó cumple los criterios formales de sitio natural sagrado: es considerado morada de deidades, espíritus naturales y ancestros; área de ceremonias, contemplación y meditaciones; y lugar de inspiración, bienestar e identidad cultural e histórica para el pueblo Cabécar. El Territorio Indígena Cabécar de Alto Chirripó linda directamente con el parque, y sus comunidades mantienen vínculos vivos con estas montañas que sus ancestros habitaron por milenios.
La historia geológica: Costa Rica emergió del mar
Para entender el Chirripó hay que entender que Costa Rica es tierra geológicamente joven. La Cordillera de Talamanca comenzó a emerger del fondo del océano hace aproximadamente 17 millones de años, durante los períodos geológicos denominados Neógeno y Cuaternario, impulsada por la dinámica de las placas tectónicas y la subducción de la Placa del Coco bajo la Placa Caribe.
La cordillera se formó a través de distintos episodios magmáticos en etapas en que el magma (roca fundida en las profundidades de la Tierra) emergió a la superficie o se solidificó en la corteza terrestre. Está compuesta principalmente por basaltos y andesitas, rocas de origen ígneo. Cerros como el Chirripó, el Macizo Buena Vista (Cerro de la Muerte) y el Kámuk surgieron durante el Pleistoceno, el período que comenzó hace 2.6 millones de años y terminó hace unos 12,000 años.
Durante el Pleistoceno, en su fase de mayor glaciación conocida como Glaciación de Wisconsin (entre hace 30,000 y 10,000 años), las cimas de la Cordillera de Talamanca estuvieron cubiertas por masas de hielo permanentes. Estos glaciares alpinos modelaron el paisaje actual del macizo, dejando valles en forma de U, morrenas, circos glaciares y los lagos que hoy son atractivos turísticos.
1904: El primer ascenso documentado al Chirripó
De acuerdo con el testimonio de algunos indígenas Cabécares, el padre Agustín Blessing Presinger, misionero alemán de Talamanca, fue el primer europeo en alcanzar la cima del Cerro Chirripó en 1904. Esto no significa que nadie hubiera subido antes, los Cabécares conocían perfectamente estas alturas, sino que es el primer ascenso documentado por escrito desde la perspectiva occidental.
Luego de la expedición de Blessing siguieron otras: en 1905, 1913 o 1914, 1915, 1920, 1932 y 1942. Con el paso de las décadas, las expediciones se volvieron más frecuentes, atraídas por el desafío de la montaña más alta del país y de América Central meridional.
1965: El primer sendero oficial
Fue en 1965, gracias a la iniciativa de la Municipalidad de Pérez Zeledón, que se abrió el primer sendero oficial hacia la cima del Cerro Chirripó. Este hito marcó la transición del Chirripó como destino solo para expedicionarios hacia un lugar accesible para el turismo de montaña. El sendero inicial conducía a una pequeña cabaña de láminas de techo a cinco kilómetros de la cumbre, la precursora de lo que hoy es el Albergue Base Crestones.
1975: Creación del Parque Nacional Chirripó
El 19 de agosto de 1975, durante la administración del presidente Daniel Oduber Quirós, se creó oficialmente el Parque Nacional Chirripó mediante la Ley N° 5773, publicada en la Gaceta N° 165 del 2 de septiembre de 1975. El parque fue establecido con una extensión inicial de 43,700 hectáreas, con el objetivo de conservar los ecosistemas de alta montaña, las fuentes de agua y la biodiversidad única de la región, especialmente el ecosistema de páramo.
La creación del parque respondió al esfuerzo de un grupo de personas constituido por vecinos de la comunidad, funcionarios del Estado y conservacionistas que reconocieron el valor irrepetible de este territorio. Según los registros históricos, en 1976 , apenas un año después de la creación del parque , el primer registro oficial de visitas contabilizó 129 turistas.
1982: La ampliación y el reconocimiento internacional
El 31 de marzo de 1982, mediante Decreto Ejecutivo N° 13496-A, se amplió el parque con la incorporación de los Cerros Cuericí y Chirripocito en el sector noreste, con el fin específico de proteger las nacientes de agua, los bosques nubosos y el ecosistema de páramo presente en esa zona. Con esta ampliación, el parque alcanzó su extensión actual de 506.73 km².
Ese mismo año, en 1982, el Parque Nacional Chirripó fue declarado parte de la Reserva de la Biósfera La Amistad por la UNESCO. Al año siguiente, en 1983, el conjunto Talamanca, La Amistad fue reconocido como Sitio de Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO, el primero de carácter binacional entre Costa Rica y Panamá. Estos reconocimientos internacionales consolidaron la importancia global del territorio.
2003: Las turberas como Sitio Ramsar
En 2003, las Turberas de Talamanca, que incluyen los humedales de altura dentro y alrededor del Parque Nacional Chirripó, fueron declaradas Sitio Ramsar de Importancia Internacional (Sitio Ramsar N° 1286). Esta designación reconoce el valor excepcional de los humedales de la cordillera como reservorios de agua, como archivos climáticos naturales que conservan registros de más de 50,000 años de historia ambiental, y como hábitat de especies endémicas y vulnerables.
2011: Los Crestones como símbolo nacional
El 6 de abril de 2011, la Comisión con Potestad Legislativa Plena II aprobó el proyecto de ley N° 17,437 que declaró los Crestones del Parque Nacional Chirripó como símbolo nacional, bajo la categoría de símbolo de la riqueza natural de Costa Rica. La promulgación formal se realizó mediante la Ley N° 8,943, publicada en la Gaceta N° 170 del 5 de septiembre de 2011.
Esta fue la primera vez en la historia del país que un sitio turístico fue elevado a la categoría de símbolo nacional, categoría compartida con la Guaria Morada, el árbol de Guanacaste y la Antorcha de la Independencia. La ley autorizó al Instituto Costarricense de Turismo a promover los Crestones como marca país y a las instituciones públicas a utilizarlos en sus comunicaciones.
Técnicamente, los Crestones son formaciones rocosas de origen ígneo con presencia de andesita y hierro,ubicadas a 3,720 msnm, parte del Cerro Terbi.
No constituyen un cerro independiente según la cartografía oficial. Su formación más icónica, conocida como 'La Aguja', supera los 60 metros de altura.
El Chirripó hoy: candidato a Geoparque Mundial
En la actualidad, el Parque Nacional Chirripó recibe entre 5,500 y 7,000 visitantes anuales. Un número regulado desde 2004 por un estudio de capacidad de carga que estableció que la visitación no debe superar las 6,000 personas por año para garantizar la integridad de los ecosistemas. Las comunidades de San Gerardo de Rivas, Herradura y Canaán dependen económicamente del turismo al parque, con arrieros, porteadores, guías y servicios de hospedaje.
Desde 2025 hay iniciativas activas para postular el Parque Nacional Chirripó como Geoparque Global de la UNESCO. Esta designación reconocería el extraordinario patrimonio geológico del macizo, sus formaciones glaciares, su historia volcánica y la evidencia única de glaciación tropical y promovería el geoturismo sostenible en la región.